La audición en el Primer y Segundo ciclo

La audición en el primer ciclo

Se buscará acercar a los chicos al fenómeno musical desde diversas perspectivas. Dado que la audición de música instrumental presenta a nuestra percepción un mayor grado de abstracción, la audición de Relaciones Musicales en el primer ciclo comenzará empleando como soporte el repertorio de canciones en donde el texto opere como ayuda para identificar las relaciones que se pretende estudiar (se hace referencia a la posibilidad de indicar a través del texto las relaciones identificadas, no al contenido o significado del mismo en correspondencia con las relaciones que son motivo de estudio). Progresivamente se avanzará en la audición de fragmentos musicales instrumentales advirtiendo relaciones de componentes del discurso musical en obras de variados estilos y carácter.

En relación con la discriminación auditiva del sonido y las Relaciones Sonoras en el primer ciclo los alumnos comenzarán realizando asociaciones entre el sonido y elementos de la vida cotidiana. Harán experiencias lúdicas de traducción vocal o corporal de sonidos; por ejemplo, imitar el sonido de una sirena o moverse hacia arriba o abajo según la dirección del sonido. Serán discriminaciones que impliquen la denominación específica de los rasgos distintivos y el uso de nociones comparativas; por ejemplo, este sonido es más agudo que este otro. En el primer caso se trata de experiencias de audición que persiguen el reconocimiento de sonidos aislados mientras que las otras implican la discriminación auditiva de relaciones sonoras.

La calidad de la música escuchada en clase es uno de los desafíos de la acción pedagógica. La oferta cultural es muy amplia y variada, sin descuidar los intereses de la música que frecuentan los chicos el desafío es darle la oportunidad para conocer otras producciones y garantizar el acceso a otras ofertas culturales. Rescatamos aquellas producciones realizadas con instrumentos acústicos, arreglos vocales e instrumentales de calidad musical y que respetan los rasgos particulares de cada especie. En tal sentido destacamos la importancia de la selección del repertorio de obras musicales tanto para escuchar como para tocar y/o cantar. El oído es la puerta de entrada, el testigo y control de la música que se absorbe. De allí la importancia de hacerlo sensible, sutil, e inteligente a través del alimento que proporcionamos.

El movimiento y la representación corporal serán vías privilegiadas de acceso para la comprensión de relaciones musicales en este ciclo y por lo tanto una conexión insoslayable con la clase de danza en las escuelas con intensificación en artes. Es decir, la comprensión de estos conceptos en el primer ciclo se alcanza a través de adecuar movimientos a la forma, los diseños melódicos, el carácter, el tempo, etc. de las obras musicales.

En esta etapa no se pone el énfasis en la denominación y utilización de rótulos de estos componentes. Como consecuencia siempre de la experiencia de interactuar con el sonido, los alumnos del primer ciclo manejarán rótulos vinculados con los rasgos distintivos del sonido. Nos referimos a comparaciones del tipo agudo/grave, largo/corto, fuerte/débil. Además podrán, rotular e identificar auditivamente fuentes sonoras y su clasificación.

Comprobar lo que otro escucha y comprende no se ve, es necesario observar la conducta e interpretarla. Hacer explícita esta comprensión demanda de la utilización de algunos recursos como los que nos ofrecen los gráficos de diferente tipo y fichas. Materiales que recomendamos para el trabajo de la audición que además nos permiten realizar un seguimiento de los progresos en los aprendizajes de cada alumno.

 La audición en el segundo ciclo

Se avanzará en la comprensión y en hacer más consciente las estructuras musicales escuchadas. Durante el primer ciclo caracterizamos la comprensión de las relaciones musicales a través de la representación corporal sin ahondar en la denominación y aplicación de rótulos. Los alumnos conocen una cantidad de elementos musicales que, en el momento de precisar oralmente luego de una audición, no saben denominar, o denominan con errores. Si bien el proceso de musicalización de los niños en la escuela está lejos de la "teorización" de la música, y las acciones del maestro están orientadas por el deseo de que sus alumnos disfruten cada vez más de la música que escuchan, durante el segundo ciclo se pondrá el énfasis en la denominación correcta de los elementos musicales, ampliando el vocabulario musical específico.

Por ejemplo:

  • denominación de componentes de la forma como introducción, interludio, secciones;
  • identificación y denominación de diferentes tipos de texturas, monodía, homofonía y polifonía;
  • identificación de la organización métrica de la obra musical  utilizando los rótulos de niveles de pulso y/o metro, tiempo y división binaria y ternaria.

Al igual que en el lenguaje hablado, en la música y la educación del oído se culmina con la integración de la conciencia mental a las capacidades sensoriales y afectivas desarrolladas a través de la práctica musical espontánea. Todo proceso de educación auditiva involucra la participación del oyente en el ámbito intelectual pero siempre como consecuencia de la participación activa y vivencial con el fenómeno musical. No tiene sentido enseñar conocimientos o teoría musical a quienes no hablan o manejan empíricamente el lenguaje musical. La educación musical impone dos tareas esenciales y complementarias al docente. Por una parte, dar experiencia mediante la presentación de nuevos materiales sonoros, y por otra, dar conciencia de los materiales, estructuras y procesos musicales internalizados de manera empírica o espontánea. En este último aspecto es que cobra mayor trascendencia la formación del oyente reflexivo en el segundo ciclo a través de las propuestas de audición. Propuestas didácticas

La comprensión no es algo "blanco" o "negro", sino que admite muchos grises intermedios, entonces su alcance, dentro de un grupo que ha trabajado de la misma forma un determinado contenido, será diferente en cada uno de los individuos. Que cada alumno intente traducir con sus propias palabras lo comprendido posibilitará además evaluar el aprendizaje y conocer el alcance de la comprensión individual.

A medida que transcurre este ciclo, y especialmente en los últimos años, se espera que los niños puedan establecer relaciones más complejas en forma progresiva, considerando simultáneamente diversos aspectos musicales e interacciones que entre ellos se establecen.

En relación con el estudio del sonido durante el segundo ciclo, el maestro pondrá énfasis en ampliar el campo perceptual de los alumnos, ayudándolos a percibir más conscientemente los sonidos que los rodean, y en estimularlos en la búsqueda de otros sonidos que no están presentes en su entorno próximo.

Experiencias como buscar sonidos en vías de extinción, sonidos del pasado, sonidos que quedan destruidos por otros más fuertes, sonidos que se transforman o modifican desde que nacen hasta que desaparecen, etc., permiten desarrollar el trabajo en este sentido. Crear en los alumnos la necesidad de "escuchar" más allá, los estimula para que la escucha sea cada vez más refinada y selectiva, y les brinda a su vez material para la producción.

Los alumnos realizarán discriminaciones de relaciones sonoras que impliquen la denominación específica de los atributos y el uso de nociones comparativas; las relaciones sonoras propuestas para la discriminación presentarán diferencias más sutiles en series que contengan una complejidad creciente de elementos en cantidad y calidad. Los alumnos que, en su tránsito por el primer ciclo atendieron a un solo atributo en una relación sonora, en el segundo ciclo pueden atender a más de un atributo simultáneamente.

El trabajo con la audición musical también ofrece un campo propicio para establecer conexiones con otras disciplinas del área.

Por ejemplo:

  • Analizar el tipo de música y el carácter que se destaca en diferentes tipos de productos audiovisuales como la telenovela, el informativo, los magazines, el jingle publicitario etcétera.
  • Analizar la secuencia de imágenes y su relación con la música en video clips, o en el cine de animación.
  • La inclusión de la imagen y efectos visuales en recitales grabados, etcétera.

Una propuesta rica con la danza podría ser analizar la estructura formal de las obras musicales y analizar la secuencia de movimientos en relación con dicha estructura o el diseño melódico. Sin lugar a dudas la comprensión de la estructura musical favorecerá en la realización de los movimientos y gestos.

Estructuración y alcance de los contenidos

Los contenidos del eje de apreciación se estructuran en torno a la discriminación auditiva de:

  • Relaciones musicales.
  • Sonido y relaciones sonoras.

El reconocimiento auditivo de relaciones musicales se refiere al estudio de los atributos de la obra musical, es decir, la configuración de relaciones métricas, melódicas, formales, texturales, expresivas, etcétera. El reconocimiento auditivo de relaciones sonoras se refiere al estudio de los rasgos distintivos del sonido, dado que un sonido resulta más agudo, fuerte, largo, etc., en relación con otro. Los sonidos pueden ser estudiados atendiendo a su altura, intensidad, duración o el timbre.

En el Diseño para Primer ciclo, los ejes de producción y apreciación, cada cuadro presenta los contenidos y alcances de los mismos. En el Diseño para el Segundo ciclo en cambio el alcance ya aparece expresado en la enunciación de algunos contenidos.

Los contenidos refieren a las diversas prácticas y quehaceres musicales de los alumnos, y remiten a procedimientos básicos a partir de los cuales avanzan en la apropiación de la música en tanto lenguaje expresivo.

El alcance del contenido, formulado en términos de criterios para la selección y la organización de los estímulos y materiales de trabajo, orienta la labor pedagógica para ordenar dichos materiales atendiendo al grado de dificultad en los quehaceres propuestos –ejecución o discriminación– de manera tal que permita a los alumnos acceder de manera paulatina a niveles de dificultad progresivamente más complejos. Es, en este sentido, un nivel de especificación del contenido, una forma de acotarlo, sobre el que es posible centrar la tarea con los alumnos.

El análisis de los recursos musicales en sus rasgos relevantes y el lugar que ocupan como estímulo para el aprendizaje musical en función de nuestra intencionalidad para la enseñanza, nos permitirá especificar el contenido para posteriormente secuenciarlo. Es decir que, especificar en primer término los contenidos que se ponen en juego en los diversos materiales que ofrecemos a los chicos para producir o escuchar música, nos permitirá posteriormente ordenarlos en una secuencia que presente nuevos desafíos para que los alumnos avancen en el aprendizaje. Guía para el análisis de canciones y obras musicales.

El alcance del contenido, en cada caso, es de distinta índole. Algunos de ellos remiten al nivel de dificultad que pueden presentar las obras que son motivo de estudio de acuerdo con las características del discurso musical. Tal es el caso de la delimitación del contenido vinculada con el canto, la ejecución rítmica y el reconocimiento auditivo de relaciones musicales. La profundización del contenido en la interpretación rítmico-instrumental también hace referencia al grado de habilidad motriz requerido para la ejecución de los instrumentos musicales y a las características del juego concertante.

Finalmente los criterios sugeridos a propósito de la discriminación de relaciones sonoras refieren al grado de contraste que presentan los sonidos utilizados para establecer comparaciones, al número de componentes y otras variables que se ponen en juego en la experiencia particular de discriminación, etcétera.

Recorridos didácticos

Planificar las experiencias áulicas. Documento Aportes para el desarrollo curricular, Artes, Música en la escuela, proyectos para compartir Pág.19 a 31

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